Las piezas de bistec se espolvorean con sal una por una (aproximadamente 1/4 de cucharada cafetera) por ambos lados y se van colocando en el plato extendido.
Se dejan reposar durante 2 horas en el refrigerador.
Pasado ese lapso, se saca la carne del refrigerador y se acomoda sobre la parrilla, cuidando que las piezas de bistec no se empalmen.
El horno se enciende a 50° C (o a la temperatura mínima).
La charola se coloca en la parte inferior del horno para que el goteo de la carne no lo ensucie.
Se coloca la parrillas con la carne y se hornea durante 2 horas o hasta que la carne esté completamente seca.
La carne ya seca se saca del horno y se deja enfriar. Para deshebrarla se licua hasta obtener hebras muy finas.
Envasado y conservación
La carne deshebrada se guarda en la bolsa de plástico, procurando sacarle todo el aire posible antes de cerrarla, o bien, en el recipiente de plástico bien tapado, y se conserva en un lugar fresco, seco y oscuro.
No olvide colocarle una etiqueta con el nombre del producto, la fecha de elaboración y la de caducidad.
Aporte nutrimental
La carne preparada al estilo machaca norteña aporta a la dieta proteínas que sirven para el mantenimiento y formación del tejido muscular; también aporta una cantidad muy importante de sodio, razón por la que no se debe abusar de su consumo.
Dato interesante
El salado se utiliza como método de conservación de alimentos, particularmente de aquellos cuyo contenido de agua es muy elevado, como carnes y pescados.
La sal evita el desarrollo de microorganismos, al crear un ambiente muy salado y poco húmedo.
Beneficio
Al elaborar en casa la carne seca estilo machaca, se asegura la buena calidad e higiene del producto, además se obtiene un ahorro económico mínimo del 20% con respecto al producto comercial. |